Viva y en extinción
Viva y en extinción (Prosa) ¿Rémora o albastro? La vida no le dejó otra opción. Silenciosa, apacible, sufrida. Lo dejaba, resignada, ser el tiburón de esas aguas. Sin palabras ni acciones aceptó el inefable destino que la arrancó de su querido Tafetán y la llevaba adherida a ese ser. En noches de invierno, mientras el sonido de la rueca arrulla el sueño de ese hombre primitivo. ella expande sus alas de libertad en pensamiento que se alimentan del calor de los leños. Allí da riendas sueltas a su ser. Misceláneas de olores y sensaciones desconocidas la llevan por aquellos paisajes relatados por los viajeros, en tardes de interminables charlas, en las que ella pasaba desapercibida como un simple sapenco. Durante el día, cuando el impresentable está despierto y en casa, logra escapar de sus insultos y gritos perdiendo su atención en la regola olvidada que tiene sobre la pileta de la cocina. Tantas veces lo hace, que le resulta fácil reproducirla en detalles en su memoria. Ho...