Chispazos familiares
Serie Invierno: Invierno en el alma, en el cuerpo y en los
recuerdos
B-
EL invierno y los recuerdos
melancolía
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El invierno llega con frio, incomodidad de la ropa de abrigo y lentitud
de movimientos; pero trae consigo también una invitación a los sentidos y descuelga
recuerdos, de otras épocas que fueron construyendo mi ser.
Identifico al invierno con el aroma de tostadas en mañanas frías y con su
serpentear sigiloso hasta mi cama, que en mágico ritual, lograba despertarme
anticipando la bandeja con jugo de naranjas recién exprimidas y el café con
leche, calentito, que en breve llegaba; o del mate cocido con menta azucarado
con amor. Mimos de madre que se repetían cada año hasta muy avanzada su edad,
en sabio proceso de construcción de sentidos; de un estar juntos viviendo una
misma experiencia desde nuestras individualidades y un trascender en el tiempo.
Lo pequeño transformado en recordatorio de estar vivos construyendo lazos en
flia.
El olor entremezclado de leños y cáscaras de naranjas o mandarinas
quemándose en la salamandra o en el hogar, que encontraba al regresar en las
noche después del trabajo, eran el símbolo del amor puesto en el mantenimiento
de un ambiente cálido. Requería que, todas las tardes, mi madre buscara en el
frio bajo el tibio sol, las chamizas para encender el fuego y se encargara de
tener siempre provisión de leñas para que la casa estuviera impecable, luminosa
y calefaccionada; generando esa sensación de nido confortable y contenedor que
daba gusto regresar. Esto complementado con charlas alrededor de ese fuego,
entre risas y comentarios. Cuerpo y alma se calentaban. Lo pequeño
transformado en mensaje que decía: “Tranquila... Regresa... Estás en casa… Estás
protegida acá”.
Hoy me pregunto, si pude darle a mis inviernos, como madre, una magia
parecida a la que tuvieron mis inviernos de hija. Hoy si bien el frío de la
ausencia de mi madre se siente en demasía; el calor de los recuerdos compensa
en parte este vacío. De esta manera, hoy, para mí, invierno es calor, recuerdos
y compañía.
Sonia Fabiola Demitrópulos
Cosquín - 16/8/18
La historia de amor más cercana es la del profundo
amor de mi madre por mi padre. Trascendió el tiempo y permaneció a pesar de los
avatares que se presentaron en su vida. Una historia que se afirma en lecho de
muerte, en la que la sola lectura de viejas carta de amor logran transportarla
de ese aséptico ambiente y alivian la espera.
Esta historia se remonta a su juventud, en que
llega a una pequeña ciudad fabril para desempeñarse como maestra junto a otras
compañeras. Época de sueños, ilusiones, esperanza, carteras vacías, ruido en el
estómago, pero plagada con chispas de alegría que las ayudaban a pintar sus
días de color de confianza.
Conocer a esos muchachos que las miraban en sus
paseos por la plaza y enamorarse del joven de ojos claros y sonrisa seductora
fue un solo acto. No pudo dejar de pensar en él, hasta que volvió a
encontrarlo. Estos pensamientos lograban sacarla de la soledad y enorme pena
causada por las circunstancias que la habían obligado a cortar con su familia
de sangre y su familia de adopción; llevándola a subirse a cualquier tren que
transportara maestras a nuevos rumbos. Ahora sus días sabían a primavera y
tenían los colores de lapachos florecidos.
Intermitente fue la correspondencia a ese amor, de
la cual nacieron dos hijas. Los escasos momentos compartidos, diseminados en el
tiempo, eran de intensa pasión que ella engarzaba en su corazón. No hubo
espacio para otros amores en su vida. Solo fue madre y abuela. La mujer quedó
en la espera en el castillo de ilusiones que había creado.
“...al final de mi rudo camino yo fui el arquitecto
de mi propio destino … Amé. Fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida nada me
debes! ¡Vida estamos en Paz!” - repetía a Nervo insistentemente, durante toda
su vida, reafirmando su elección.
La muerte la llevó silenciosamente, con la voz de
fondo de una de sus hijas que leía la última carta recibida, escrita por su
amor poco antes de morir. En ella le pedía perdón por haberla dejado y
reconocía que la había amado con pasión infinita pero que no pudo y no supo
jugarse por ese amor. Con una sonrisa y expresión de plenitud se fue
despidiendo de la vida.
“Amé y fui amada… vida estamos en paz “… fue su ultimo pensamiento.
Sonia Fabiola Demitrópulos
17/2/18
RETO Nº 107: ¿QUIÉN MUEVE LOS HILOS?
Elección (prosa)


Como acompañante visité un cementerio. Ser acompañante tiene algunas
ventaja: Al no estar el lugar vinculado a mis afectos pude realizar un
recorrido con tiempo , con expectativas y con calma. Pude apreciar la
arquitectura del lugar y curiosidades que nos reflejan como seres humanos aun
cuando ya no permanecemos en el plano terrenal.
Era un mediodía soleado de sierras cordobesas, la luminosidad y quietud
solo interrumpida por el sonido de los pájaros. No hubo impacto al ingreso al
cementerio, tampoco movilización al recorrer el lugar y mirar a veces a través
de los vidrios. Tampoco relación con la reciente partida de mi madre, que
gracias a Dios tuvo el tino de disponer que se la creme. Si hubo sensaciones.
Abandono fue una de ellas.
La presencia de numerosos nichos, bóvedas, tumbas y sepulcros delataban
la ausencia de visitas y atención de sus familiares. Telarañas, flores
marchitas en sus envoltorios o recipientes y vidrios rotos eran una constante
que daban cuenta de la finitud de las cosas y de la vida. El lugar se mostraba
abandonado, tan abandonado que parecía que hasta sus muertos se habían ido.
Esto somos al final de la vida, solo un pasado en un presente de
quietud.
Sin indicios de vida humana, si vestigios de otras silenciosas vidas.
Alfombras de verde césped silenciaban nuestros pasos, lirios florecidos coloreaban el paisaje y enredaderas que entretejían mudas historias se desplazaban cubriendo los paredones.
Sin indicios de vida humana, si vestigios de otras silenciosas vidas.
Alfombras de verde césped silenciaban nuestros pasos, lirios florecidos coloreaban el paisaje y enredaderas que entretejían mudas historias se desplazaban cubriendo los paredones.
Quietud, silencio, abandono y paradójicamente también vida. Seguridad,
curiosidad y certeza acompañaban la tácita invitación de la confortable
luminosidad que inundaba el lugar y reflejaba en la piedra y el cemento.
Seguridad al ir adaptándome al ambiente, curiosidad por comprobar si cambiaba
mi primera impresión y certeza de confirmar que no es el lugar elegido para mi
descanso final.
No elijo esta quietud. Quiero ser energía y acción con mis cenizas al
viento, energía y libertad entremezclándome con los elementos y energía y
bienestar en el recuerdo de mis afectos, Quiero de este modo aún en mi muerte
seguir moviendo los hilos de mi destino.
Sonia Fabiola Demitrópulos
24/3/18
RETO Nº 82: MEDIO LLENO...MEDIO VACÍO
¿Vaso medio lleno o medio vacio? ¿Perspectiva o
filosofía de vida? (Prosa)
Vaso medio lleno y espíritu inquebrantable se asocian para definir a mi
pequeña saltamontes y gigante hermanita querida. (Soy la mayor por 8 años). Superando
todos los designios que profetizaban que no llegaría a los 4 años su fuerza de
amazona, guerrera y leona la mantuvieron en la vida. En silencio y calma
exterior y mucha bulla y melodía interior va afirmando su andar y grabando
huellas en el camino. Hoy a los 46 años, esa fragilidad quedó en el recuerdo.
Hoy una mujer vigorosa, alegre y empeñosa nos arrastra por temporadas al grupo
familiar en locas aventuras con el único fin de construir fabulosos momentos
compartidos. El aquí y el ahora , los afectos y los vínculos, van engarzando
con su magia nuestras vidas. Un verano nos lanzamos como lemmings desde las
alturas. Tenemos red confíen!!! El universo nos tiene preparado maravillas. Y
alli, todo el grupo (marido, tres hijos, hermana (yo) , sobrino (mi hijo) )
dejamos de lado horas de vacaciones, de ocios y tranquilidad para acompañar a
este timonel que siente vibrar en su interior la sinfonía de la vida. Enfilando
veleros, globos aerostáticos, alas deltas, submarinos acompañamos su ruta que
de ninguna manera garantiza una tranquila travesía. Al contrario, nada es
fácil, dedicación y compromiso son exigidos, unión de equipo imprescindible
para alcanzar los objetivos que no persiguen beneficios económicos sino
pequeñas-grandes conquistas que afirman el espíritu de familia.
Estar junto a ella en esta aventuras implica trabajar arduamente entre
risas y cantos, dar el máximo con alegría. Hora de adrenalina y cansancio.
Abundante cosechas de satisfacción y cariño.Volver a la rutina es una necesidad
y urgencia hasta que aparezca otra aventura.
Por suerte nos da tiempo a reponer fuerzas y estabilizar la energía. En
esos períodos todos somos zen, todos somos paz y armonía. Que sería de nuestras
vidas si mi madre en su momento no hubiese librado las batallas para sostenerla
con vida? si no hubiera visto el vaso medio lleno y se hubiera quedado con el
vaso medio vacío?. Por suerte el hubiera no existe. Solo el aquí y el ahora van
construyendo historias.
Sonia Fabiola Demitrópulos
06/05/2017
RETO 48: Color de primavera (Prosa)
PRIMAVERA ETERNA PARA TI
PRIMAVERA ETERNA PARA TI
Primavera para algunos , otoño para otros. De diversos matices y colores
se viste la mitad del hemisferio. De un arcón de madera la primavera sacude
palabras que la inundan… vida … alegría … alboroto … y amor son sus
preferidas.
En la otra mitad, paralelamente, el otoño pinta de cobres y grises todo el paisaje; y por tu inexplicable decisión de una sola y macabra pincelada de gris oscuro se nos tiñó el corazón. Las palabras de mi otoño hoy son ausencia … vacio … llanto … dolor y amor.
En la otra mitad, paralelamente, el otoño pinta de cobres y grises todo el paisaje; y por tu inexplicable decisión de una sola y macabra pincelada de gris oscuro se nos tiñó el corazón. Las palabras de mi otoño hoy son ausencia … vacio … llanto … dolor y amor.
Decidiste partir sin aviso y con premura en tu corta juventud. Estocada
mortal!!.Nos dejaste a quienes te queremos con absoluta sorpresa, inexpugnables
preguntas e inconmensurable dolor. Tus risas, bromas y juegos flotan en el aire
mientras ya descansas en una calma infinita reflejada en ese bello rostro de
joven –niño que nos da la despedida.
Hoy no quiero risas, no quiero colores, no quiero bullicio, hoy no quiero primavera, hoy mi otoño es pesaroso y cobija mi espíritu malherido.
Mientras los pájaros alborotan las mañanas en otras latitudes, en mi ventana resuena un piar triste y lastimero como el piar de mi corazón oprimido.
No eras sangre de mi sangre… pero importa eso? A veces los afectos entrelazan con fuerzas los vínculos y deja de ser importante esa condición. Desde niño te vi correr, reír, jugar, llorar y más grande hermanarte con mi hijo, continuando vínculos creados por otra generación.
Hoy no quiero risas, no quiero colores, no quiero bullicio, hoy no quiero primavera, hoy mi otoño es pesaroso y cobija mi espíritu malherido.
Mientras los pájaros alborotan las mañanas en otras latitudes, en mi ventana resuena un piar triste y lastimero como el piar de mi corazón oprimido.
No eras sangre de mi sangre… pero importa eso? A veces los afectos entrelazan con fuerzas los vínculos y deja de ser importante esa condición. Desde niño te vi correr, reír, jugar, llorar y más grande hermanarte con mi hijo, continuando vínculos creados por otra generación.
En tardes de juegos en línea entre amigos y primos escuchaba sus risas,
bromas y algún saludo que escapaba para mi, haciéndome sentir parte sin ser
parte de esas aventuras.
Ojalá hayas partido a una primavera eterna, donde la tibieza del sol te
acaricie y acompañe en campos reverdecido con flores multicolores. Ojalá esos
colores firmes y eternos desplacen tus grises que te llevaron a tomar esta
decisión. Te deseo una primavera cálida y llena de afecto y ternura que no
pudiste apreciar mientras estuviste en esta dimensión. Te deseo la aventura del
amor de primavera que no te permitiste experimentar. Ojalá la primavera vuelva
pronto a los que quedamos recordando, aceptando y viviendo.
Hasta pronto!! Ya nos encontraremos en esa primavera que te anticipaste a vivir, en ella no habrá grises, ausencias ni dolor.
Hasta pronto!! Ya nos encontraremos en esa primavera que te anticipaste a vivir, en ella no habrá grises, ausencias ni dolor.
Sonia Fabiola Demitrópulos
25/03/16
Reto N 88 _ Respira ... Y adelante
Levántate mi vida ... y anda (verso)


Mi pequeño pichón herido.
Respira y adelante
Da el paso que necesitas. Avanza.
Continua tu camino.
Tropezón no es caída.
Ten presente esto como máxima.
Enjuaga tus ojos llorosos, mi niño,
Insufla de aire tu pecho
Recompone tu postura. Recupera el
equilibrio
Párate con dignidad frente a los
hechos.
Mantén tu frente en alto.
Toma aire y atraviesa entre las
miradas.
Sostente para avanzar en ojos
piadosos.
Confortate en las palmadas de ánimos
Estos gestos solidarios que nos
brindan,
nos ayudan a juntar nuestros pedazos.
En cada cimbronazo que desacomode tu
estructura,
recuerda que en tu interior
hay fuerzas para este y mil embates.
Estás hecho de madera que soporta
todo peso.
Eres hierro templado en el amor y a
fuego lento.
Respira tranquilo, hijo de mi alma .
Vuelve a empezar una y otra vez.
Hazlo
En la vida no es malo caer,
lo malo es no levantarse.
Sonia Fabiola Demitrópulos
1/7/17



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