Chispazos de la realidad
Ritual de invierno
Comienza el invierno y Cosquín huele a leña .
El humo de las chimeneas coquetea con el viento, flamea su llegada a este rincón de ensueño.
Comienza el invierno y muchos iniciamos el ritual de mantener encendido el fuego. Este ritual que sin darnos cuenta nos engrilla a las brasas, las cenizas y la leña. Pero también nos regala recuerdos envueltos en calor de familia, en calor de hogar.
Un ritual que tizna lo que rodea. Tizne en las manos, hollín en el pelo.
Comienza el invierno y el convocante calorcito inicia la trama de un tejido de verbos: encender, mantener, atizar, alimentar, recoger, aromatizar, cocinar , calentar. deshollinar. Matizados con un abanico de invierno, estufa, salamandra, leña, carbón, cenizas, brasas, calor, hogar, familia, ritual. Para terminar unidos, calentitos, protegidos, satisfechos, reunidos, alimentados. Entramados.
Sonia Fabiola Demitrópulos
Cosquín-Córdoba-Argentina
1-7-2025

El Pedrito no va; no porque sea vago, ni porque no quiera, sino que estos días estuvo enfermo con broncoespasmos que por poco me lo llevan. El frío y la pobreza no nos dan mucha tregua.
Ud me pide que justifique con certificados estas ausencias, como le digo señorita, que eso es para nosotros una odisea. Para llevarlo al médico, temprano en medio del frío de la madrugada, debemos salir de casa para buscar turnos y esperar en esos ambientes hasta que nos atiendan. Y como no tengo con quien dejar a sus hermanos pequeños, todos abrigados iniciamos la marcha rumbo al hospital para evitar que Ud me envié la asistente social para que me los lleven.
El movilizarnos es solo uno de los problemas. Otro es disponer de dinero para el transporte; el poquito que tenemos, lo guardo como oro para el pan que acompañe el caldo caliente que llene el estómago estos días que al comedor no lo llevo, porque debe hacer reposo y la escuela nos queda muy lejos.
Yo amo a mis hijos más que a nada en el mundo porque son parte de mi ser y son mi herencia y no para cobrar la asignación que muchos se llenan la boca repitiendo, que las mujeres sin recursos lo hacemos por lucrar con estos magros pesos.
Como le explico señorita, que los niños haciendo reposo, con los remedios que ya tengo y en el calor de la cama reponen sus fuerzas; y que cuando él las recupere volverá a la escuela. Esa, de la cual hoy es rehén, por que los que velan sus derechos, lo hacen desde el calor de un hogar u oficina, y en sus comodidades no tienen en cuenta estos desvelos.
Como quisiera decirle que no me amenace con asistentes sociales, ni con juez, ni con sanciones porque la vida día a día se encarga de hacerlo. Yo pretendo cumplir lo mejor que me sale mi rol de madre en la escasez en la que me encuentro. Que quiero que mi hijo aprenda las cosas que la escuela enseña, pero que especialmente quisiera que aprendiera a leer y escribir para que no se guarde palabras como lo hago yo en este momento, por no haber aprendido cuando me tocó el tiempo de ir a la escuela.
Como quisiera decirle señorita … pero hoy no puedo. Solo me queda aceptar el destino y por amor a mis niños bajar la cabeza
Perdonar … no es fácil . ¡No es nada fácil ! En la penumbra de la habitación, tapada hasta la cabeza, mastica con rabia la palabra perdón.Que la va liberar- le dijeron. ¡Imposible!! Ella sabe que no existe esa posibilidad de liberación. No, desde que se despierta cada mañana con el corazón estrujado por la angustia y su primer pensamiento la vuelve a la escena. No, desde que cierra sus ojos y se recrean las imágenes. No, desde que una y otra vez se le cruzan pensamientos de venganza.
No debemos guardar rencores- le dijeron. ¿Rencor? No es lo que siente en este momento. Bueno … sentir … es una manera de decir porque desde ese día se instaló el vacío en el pecho y no la deja respirar. Si pudiera llorar !
Sabe que sus emociones van ganándole a su mente. Sabe que poco a poco pierde el control. La verdad, es que no le importa. Solo tiene un pensamiento y no es el perdón.
Los sonidos de la noche la despabilan. El aire fresco en sus manos húmedas la traen a la realidad. Los ojos sin vida de su abusador le dan calma. El aire volvió entrar a sus pulmones , Estalla en llanto, mientras siente una terrible necesidad de perdonarse.
15/06/18
Escondido tras la puerta escuchaba la conversación. Era solo un niño de 8 años . Cada palabra era un universo de dolor que estallaba en su pecho.
Sentía que sus piernas se habían paralizado, No respondían. Sabía que tenía miedo. Mucho miedo . Temía que sin querer se le escapara algún gemido o algún sollozo que interrumpiera la acalorada discusión y se volvieran contra él, los dos.
- Harto... Cansada... no quiero mas... nada más por hacer … me marcho … te vas … los chicos …
Eran las palabras sueltas que su mente obnubilada asociaba a abandono.
Por la intensidad de la charla ellos no se percataron de su presencia tras la puerta. Por la intensidad del enojo solo existían sus propios egos batallando.
Acuclillado trató de refugiarse en algún rincón de su mente tarareando en silencio pero con muchas fuerzas su canción favorita . Si se aturdía seguro dolería menos la realidad.
Escuchó el portazo y el silencio .
Permaneció allí por horas hasta que lo encontraron.
Sonia Fabiola Demitrópulos
31/3/18
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