El sueño del Olmo
Mi olmo en invierno con un cielo que lo abraza El sueño del Olmo No le pidas peras al Olmo, tampoco le pidas uvas. Está perdiendo la fuerza el guerrero y en sus hojas extinguiendo su vida. No le pidas que extienda sus brazos para protegerte de un cielo cargado. Inmerso está en un sueño de árbol, apapachándose en abrazos de viñas. Atrapado en épocas de glorias, delira recuerdos de sombras, cobijos, arrumacos, semillas y lejanas tierras de origen. Los Oniros encadenan sus raíces a sueños verdaderos y ambiguos. Entre la muerte, los sueños, y entre los sueños, la vigilia. El olmo sabedor de sueños, sabedor de la vida, se dispone a cruzar el gran umbral satisfecho de haber cumplido su ciclo. Sonia Fabiola Demitrópulos Cosquín-Córdoba-Argentina 15-3-2024 Nota: Los romanos utilizaron los olmos como sustentadores de las vides para alejar los racimos del suelo.