TENGO UN PROBLEMA CON LAS ARAÑAS
Las arañas son enormes, feas, peludas y ojosas. Con patas larguísimas. Son los únicos animales del Universo a los que les tengo miedo. Miedo y respeto. Las veo, con impotencia, hamacarse sin vergüenza en la esquina de mi pieza. Y aunque mi madre hace denodados esfuerzos por erradicarlas, ellas están allí siempre presente. Solo me falta la neblina y una bruja para que el escenario del terror quede montado. Deben ser sordas. Porque cuando les hablo me ignoran. Puedo pasarme largas horas rogándoles que se vayan. Y ellas, siguen en su tarea sin inmutarse. Si alguna turbulencia entra a la habitación y logra sacarlas de sus tejidos, caen como paracaidistas. Y allí me descubro con el corazón estrujado ante su inminente final. Pero no. Casi llegando al piso logran quedar suspendidas en el aire. ¡En cierta medida, … sus hazañas … me van conquistando! _ Uhh! ¿Eso salió de mi boca? - seguro que se arrebolaron mis mejillas con esta confesión! Un día, al parecer, a una se le cortó la red ...