Cementerio y sensaciones
Hoy , como acompañante de un ser querido que necesitaba enfrentar el contacto con la muerte en su máxima expresión, visité un cementerio . Ser acompañante a veces tiene algunas ventaja, como en este caso que al no estar el lugar vinculado a mis afectos, pude realizar un recorrido con tiempo , con expectativas y con calma, pude apreciar el arte funerario presente, la distintivas características de la arquitectura del lugar, las curiosidades que nos reflejan como seres humanos, aún cuando no permanezcamos ya en el plano terrenal. Era un mediodía soleado de sierras cordobesas. La luminosidad y quietud solo interrumpida por el sonido de los pájaros que rompían el silencio habitual . No hubo impacto al ingreso al cementerio, tampoco movilización al recorrer el lugar y mirar a veces a través de los vidrios, tampoco hubo relación con la reciente partida de mi madre, que gracias a Dios tuvo el tino de disponer que se la creme. Si hubo sensaciones . Abandono fue u...