Hastío en el alma En los confines de la realidad de ésta turística ciudad navegan angustias y desesperanzas en barrios afectados por las continuas lluvias. Oscuridad que agobia corazones. Corridas, urgencias y premuras. La tempestad de este enero que no amaina, deja en evidencia gestiones de gobierno, sin acciones ni proyectos preventivos y sin rumbos. Pone en el tapete falta de planes a futuro. Superficialidad en el accionar de aquellos que tapan con el dedo el sol ignorando el mensaje del agua que nos llega de las sierras pobladas o del rio desbordándose y buscando su curso. ¿Será desidia o incompetencia escondida en la falta de recursos? Mientras pasan los años, los habitantes de estos barrios seguimos siendo ciudadanos de segunda. Con impotencia miramos el paisaje transformarse, el agua que baja sin control de la sierras, abre surcos, inunda calles, transporta lodo, tira árboles. Horada. Incomunica. Basurales ignorados arman d...