Atardecer de la vida
Por una extraña razón he adoptado la cama como lugar ideal. No por depresión, no por tristeza, solo por decisión . Se fue transformando en mi lugar favorito, lugar donde acomodo mis ideas, me conecto al mundo desde la compu , realizo mis tareas on line. En realidad a pesar de esa adopción es poco el tiempo que paso dado que tengo algunas actividades.
Mi cama es mi refugio también, y hoy estoy reponiendo fuerzas porque estoy engripada. Por eso desde mi ventana veo esta tarde que me presenta un paisaje particular, pareciera suspendido en el tiempo. Si saliera y me incorporara al mismo caminaría como en cámara lenta , me desplazaría como si flotara sin contacto con el piso.
El gris está cubriendo el cielo y paulatinamente va oscureciendo la tarde sin pájaros , sin viento , irreal
Este gris no asusta, no trae malos recuerdos, no predispone a la defensiva . Al contrario, es un gris que invita a escribir sobre el , es un gris que atrapa la atención, es un gris que es quietud y es acción.
Es un gris que presenta un paisaje que anticipa algo , que obliga a prestarle atención y a su vez moviliza el interior . Es por eso quizás que lo comparo con el atardecer en que estoy entrando en la vida, donde la quietud sigilosamente va adentrándose y nos premia con otros ángulos de contemplación. Es quietud y es acción, pero es otro tipo de acción , es una acción que no se exterioriza , es una acción que va por dentro, es un llamamiento y una percepción que se intensifica con una música interior.

Comentarios
Publicar un comentario